Pollo con sésamo

Pollo con sésamo

Una de recetas reinventadas. ¿Quién no ha comido pollo rebozado alguna vez? Es, junto con el pollo a l’ast, la comida más típica y socorrida de los domingos.
A nosotros nos encanta y además es una de las pocas cosas que están buenas tanto en frío como en caliente. Sin embargo, no es un plato con mucho glamour. Seguramente no invitaríais a nadie a comer y le pondríais unas pechugas rebozadas… Es como muy de casa de tu madre o de tu abuela.

Pero… ¿y si probamos a darle al rebozado un punto diferente? Aquí es donde entra vuestra imaginación, ya que podéis añadirle lo que queráis. Mis dos opciones favoritas, son el rebozado con quicos molidos, que queda crujiente, con mucho sabor, y acompañado de una salsa estilo barbacoa está tremendo, y el de pan rallado y sésamo.

De momento os dejo con la receta del último. ¡Espero que os guste!

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Lomo a la crema (con nata y ¡ketchup!)

Lomo a la crema

Lo reconozco. Últimamente estoy muy perezosa. Hacía años que no dormía tanto los fines de semana. Esta pereza ha contagiado a mis menús del fin de semana y es por eso que hay tantos platos rápidos y sencillos.
Sin embargo, eso no tiene por qué ser malo. La receta de hoy es de esas “buenas, bonitas y baratas”. Y os estaréis diciendo: “¿Nata y ketchup? ¡Eso no puede estar bueno de ninguna de las maneras!”… ¡Pues os equivocáis! Aunque en un principio no me fiaba mucho del resultado, la verdad es que cuando lo pruebas, repites. Dadle una oportunidad y no os arrepentiréis.

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Pollo a la mostaza

POLLO A LA MOSTAZA

Tal vez os pase como a mí, que siempre tengo pechugas de pollo en la nevera, y nunca sé bien qué hacer con ellas. Al final siempre acabo haciéndolas a la plancha, y la verdad es que es una comida de lo más aburrida.

Por eso, empecé a investigar combinaciones rápidas, fáciles, que manchen pocos cacharros, que estén buenas, y que además te puedas llevar en el tupper al trabajo. De ahí salió está receta que sin lugar a dudas se ha vuelto en una de las más socorridas cuando no sé qué hacerme. ¡Y eso que nunca me ha gustado la mostaza!

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