Galletas de mantequilla de cacahuete y chocolate

Galletas de cacahuete

Hoy es el Día internacional de la mantequilla de cacahuete… Al parecer hay un día mundial para todo. Aunque no dejan de sorprenderme estos días chorras, he decidido aprovecharlo y hacer una receta con ese mejunje.
La verdad es que me cuesta entender la afición que tienen en Estados Unidos con la mantequilla de cacahuete, y ya no digo de los bocadillos donde la mezclan con mermelada y plátanos. ¡Además de empalagoso debe ser una bomba!
Tengo que reconocer que aunque al principio era reticente con esta receta, una vez probadas las galletas, admito que están tremendas (¡y son muy fáciles de hacer!)

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Galletas de jengibre y canela

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Segunda entrada dedicada a galletas navideñas. Lo siento, no me puedo resistir, son muy monas! Además, los hombrecitos de jengibre ya se han convertido, por derecho propio, en un icono de la Navidad. Por no mencionar el olorcito que se queda en casa cuando las haces. Si no tienes espíritu navideño, con estas galletas te aparece de golpe, seguro.

Así, que coged vuestros bártulos y a cocinar hombrecitos, que son mucho más fáciles de lo que parecen.
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Crepes

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Lo que no mata engorda. Y por eso aquí estoy yo, vivita y coleando pero con un pandero que ni Kim Kardashian, oiga. Pero, ¿quién puede resistirse a una crepe? Pues eso, que las crepes, dulces o saladas son siempre sinónimo de éxito. Y más con esta receta, que es la RECETA DEFINITIVA. ¡Siempre salen perfectas!

Además, las crepes de por si no son malas, lo malo es añadirle guarradas varias por encima como nutella, chocolate, caramelo… O sin ir más lejos, crema de speculoos… Madre mía… Sé que es un pecado, una crepe embadurnada en crema de galleta, pero es que está muy buena… Tengo suerte de que no la vendan en los supermercados, y de mantener a raya las reservas que traje de Bélgica pero… ¡no creo que exista nada más delicioso en toda la tierra! Sigue leyendo

Magdalenas

magdalenas

Si, ya sé… llevo dos semanas desaparecida, ¡pero tengo excusa! Bueno, tengo unas cuantas… De todas formas, cuando llegue junio ya volveré a ser persona y podré publicar regularmente. Eso sí, tengo que buscar cosas ligeritas y menos calóricas ahora que llega el calor, ya que en verano mi cocina es asfixiante, sobre todo si enciendes un horno. Además, tanto dulce no le está sentando nada bien a mi cuerpo y las lorzas vuelven a apoderarse de él (si es que alguna vez se fueron).

De todas formas aún tengo cosillas pendientes de publicar, y vuelvo a la carga con una receta que tenía de hace días y que es un clásico: unas magdalenas de toda la vida.
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Galletas ligeras

galletas ligeras de canela

Galletas, galletas y galletas… Últimamente no hay fin de semana que no haga al menos dos tipos de galletas diferentes. La verdad es que tiene una explicación. Cuando hacía algún bizcocho, lo dejaba en casa, y en cada visita a la cocina íbamos picando… Si hago galletas, las reparto: a mi madre, a las compis de oficina… así puedo hacer más cosas, ya que sé que no van a acabar todas en mis caderas xD
La parte mala es que mi marido siempre refunfuña cuando ve que me las llevo, y que ahora en el trabajo me odian por engordarlas a ellas… pero todo sea dicho, los lunes con dulces pasan mejor!

La receta original de estas galletas no me acababa de convencer, ya que quedaban unas pastas sin sabor, secas, sosas… Con estas cantidades quedan unas galletas suaves y nada empalagosas, que se deshacen en la boca. Sin embargo, os aconsejo probar un pellizquito de masa en crudo, ya que así sabréis si según vuestro gusto han quedado muy sosas y les hace falta más azúcar.

Si os gusta el vaso que acompaña a las galletitas, os diré que es de Anna Tulleuda, mi moderna favorita, fantástica diseñadora y mejor persona. Podéis conocer su último proyecto, Ultramarins, aquí 🙂

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Galletas de canela

galletas de canela1

Esa cosa con cara de sabelotodo soy yo. De esos días en los que los mayores problemas que tenías eran que tu hermana pequeña había decidido ponerse creativa y dibujar encima de todos tus libros, o sacarle la cinta a todos tus cassettes.

Cuando probé estas galletas enseguida me recordaron a las perrunas, unas galletas típicas del pueblo de mi padre y que están de muerte. Por eso me acordé de los fantásticos veranos cuando aún iba al “pueblito bueno”. Luego te haces adolescente y te aburres siempre y dejas de ir.

Pero qué le vamos a hacer… ¡Es inevitable crecer! Eso sí, no dejéis que ser mayor sea sinónimo de ser aburrido, gris, ni estar malhumorado o enfadado todo el día. No hay que perder nunca la sonrisa. Eso es algo que mi madre me ha enseñado (aunque lo suyo le ha costado), y que hoy en día me ayuda mucho. Sobre todo porque, si me dejo ir, soy de esas personas que tienden a ver siempre el lado negativo de las cosas.

Así que, en honor a los días de verano, el pueblito bueno, y las madres estupendas y amantes de la canela, aquí os traigo las mejores galletas del mundo. Sigue leyendo